La mayoría de la gente está inspirada en donar un riñón para salvar la vida de un ser amado.

Y algunas personas generosas no son compatibles para sus seres amados, pero donan de todas maneras. Luego, a través de un programa de “compatibilidad de riñón” nacional, su riñón va a un beneficiario compatible, mientras que el riñón de alguien más que sea compatible, va hacia su ser amado.

Incluso, otros individuos bondadosos, donan sus riñones después de su muerte —dando vida a otro, aún cuando renuncien a la propia. El donar un riñón de esta manera es tan simple como palomear el casillero en tu licencia de manejo. Sin embargo, también es una buena idea informar a tus seres queridos de tus intenciones en conversaciones y en tu testamento.

Pero digamos que alguien que amas necesita un riñón y tu tienes la voluntad de considerar donar uno de los tuyos.

Lo primero que hay que hacer es contactar a tu doctor para descartar cualquier problema de salud imprevisto que pudiera ser un impedimento para la donación. Luego, contactarás al equipo de trasplantes del hospital de pacientes, quienes harán una serie de pruebas de laboratorio para determinar si tienes buena compatibilidad para un beneficiario de riñón. Algunos equipos de trasplante también requieren que el donador pase por una evaluación psiquiátrica, solo para asegurarse que el donador esté mentalmente sano y con la voluntad de hacer la donación. Una vez que se han hecho las pruebas antes del trasplante y se confirma que tú tienes buena compatibilidad con el beneficiario, el siguiente paso es programar la cirugía.

La mayoría de las cirugías de trasplante ahora son laparoscópicas, reduciendo las estancias en el hospital y acortando los tiempos de recuperación. La hospitalización generalmente se llevará de 2 a 3 días; más para la cirugía convencional. Después de dejar el hospital, será probable que sientas sensibilidad, comezón y algo de dolor en el lugar de la incisión. A algunos donadores se les aconsejará no regresar al trabajo por varias semanas y, en general, evitar cargar pesado por al menos, seis semanas siguientes a la cirugía. Posiblemente, le aconsejarán evitar deportes de contacto para minimizar el riesgo de lesionar el riñón que le queda. Fuera de eso, usted debería volver a sus rutinas físicas normales.

Los gastos médicos de los donadores son cubiertos, generalmente, por el seguro del beneficiario. Por supuesto que lo mejor es confirmar esto con el equipo de trasplante, antes de programar tu cirugía.

Preguntas comunes:

¿Qué tal si dono y tiempo después, necesito un riñón?

A menos que tengas una condición pre-existente u otro factor que te predisponga a la enfermedad del riñón (lo cual deberás discutir con tu doctor), deberías poder vivir tu vida sin consecuencias médicas por donar un riñón. Nadie puede garantizar esto; sin embargo, este es un riesgo potencial de la donación. Puede dar tranquilidad saber, sin embargo, que UNOS —la United Network for Organ Sharing —da prioridad en la lista de espera a personas que han sido donadores de órganos.

¿Cómo afectará mi vida el donar un riñón, después de la donación?

Siempre y cuando hayas sido evaluado totalmente y autorizado para la donación, puedes esperar llevar una vida normal con un solo riñón. El riñón restante se incrementará en tamaño y compensará la pérdida del riñón donado. La donación en vida no cambia la expectativa de vida y no parece incrementar el riesgo de fallo del riñón.

Las personas con un solo riñón pueden estar en un riesgo mayor de:

  • Presión arterial alta
  • Proteinuria
  • Función reducida del riñón

En general, la mayoría de la gente con un solo riñón normal no tiene problemas; sin embargo, siempre deberías hablar con tu equipo de trasplante acerca de los riesgos involucrados en la donación. Tal como se mencionó anteriormente, las personas con un solo riñón se les aconseja que lo protejan. Por esta razón, algunos doctores recomiendan evitar deportes de contacto como el fútbol, boxeo, hockey, fútbol soccer, artes marciales o lucha.

¿Cómo me sentiré emocionalmente, después de donar un riñón?

Una gran mayoría (80%-97%) de donadores vivientes dicen que la experiencia de donar fue positiva y que lo harían nuevamente. Estos sentimientos positivos, en gran parte, están ligados al éxito del trasplante. Puede ser extremadamente decepcionante donar un riñón que sea inmediatamente rechazado por el beneficiario. Es por esto que el equipo de trasplante hace un gran esfuerzo para minimizar la probabilidad de que esto ocurra.

Con esto dicho, del 3% al 10% de donadores reportan sentirse deprimidos o decepcionados después de su donación, incluso cuando tanto donante como beneficiario están bien. Adicionalmente, 16% reportan preocupación acerca de las consecuencias financieras negativas de la donación. (esto es frecuentemente relacionado al trabajo que se pierde durante la recuperación). A los donadores vivos, quienes estén sufriendo con estas cuestiones, se les anima a:

  1. Hablar con el trabajador social del hospital del trasplante para obtener consejo.
  2. Buscar consejería profesional u otra ayuda externa para manejar las emociones difíciles y,
  3. Hablar con donantes vivos que puedan ser particularmente de apoyo, si es que han experimentado los mismos sentimientos.

¿Podré obtener cobertura de seguro después de la donación?

Tu seguro médico no debería afectarse por tu donación. La Ley del Cuidado Asequible [Affordable Care Act] considera ilegal que las compañías de seguro se nieguen a cubrirte o cobrarte más debido a que tengas una condición pre-existente.

Sin embargo, algunos donadores vivos han reportado, ya sea tener dificultad para obtener seguro de vida o enfrentar primas más altas para el seguro de vida. En tales casos, puede ser necesario para los centros de donación, informar al proveedor de seguro de datos existentes que reporten que el paciente no está en un riesgo creciente de muerte, debido a su donación.

 

Si ya tienes seguro, verifica tus contratos de seguro cuidadosamente para ver si  la donación en vida afectaría  tus pólizas actuales. Puede que también quieras consultar con un abogado que tenga conocimiento acerca de la ley de seguros.

¿Puedo embarazarme después de que he donado un riñón?

Es lo más probable; sin embargo, no es generalmente recommendable por al menos seis meses después de la cirugía de donación. Los donadores vivos deberían hablar con su ginecólogo obstetra y equipo de trasplante, antes de embarazarse y también deberían asegurarse de obtener un buen cuidado pre-natal.

Generalmente, las donantes vivas de riñón están bien con el embarazo después de su donación. Sin embargo, algunos estudios han mostrado pequeños incrementos en algunos riesgos, tales como diabetes gestacional, hipertensión inducida por el embarazo, proteína en la orina y preeclampsia. Las donadoras vivas deberán informar a su ginecólogo obstetra acerca de su donación para permitir el monitoreo de estas complicaciones potenciales.